Cuando las carreteras se convierten en botín

Conexión 21. Quito. David Fonseca

Tiempo atrás, los controles policiales en los terminales terrestres y carreteras permitían neutralizar a bandas delincuenciales. Al menos con la presencia de policías solicitando cédula de identidad para abordar los buses, era posible ahuyentar a los malhechores, aunque estos operativos fueran ocasionales.

Ahora las rutas se volvieron más peligrosas para quienes se movilizan en transporte público y el transporte de carga pesada, porque los asaltantes se sofisticaron en sus tácticas mirando peliculas, intercambiando experiencias; son más violentas y les resultan jugosas ganancias.

Esta situación tiene efectos potenciales en la economía de los empresarios importadores y exportadores, quienes han intensificado sus medidas de seguridad para evitar que sus camiones sean saqueados.

No es percepción o paranoia colectiva, es una realidad que debemos tolerar los ciudadanos desde hace muchos años atrás, porque parece que a los Gobiernos de turno apenas les interesa ocupar la seguridad policial para vigilancia de los burócratas de alto perfil, personajes vip, los sectores estratégicos, las instalaciones gubernamentales y parecería que la seguridad de los ciudadanos pasó a segundo plano.

Las carreteras se convirtieron en botines para las bandas organizadas y anualmente los asaltos a camiones de empresas suman cientos, en rutas críticas de la costa ecuatoriana.

Se estima que las pérdidas superan los 20 millones de dólares anuales.

La seguridad en el transporte de carga pesada, asi como el transporte interprovincial de pasajeros es un tema que requiere atención y gestión permanente para salvaguardar la seguridad en las carreteras y garantizar el buen desempeño empresarial.

Emprender: un desafío para miles de familias, comunidades y empresas

Joselo Bolaños

Los emprendedores han sido catalogados como personas que buscan vivir y disfrutar sus propias ideas, compartirlas con el entorno donde viven y si es posible proyectarse al mundo.

En escenarios sociales como el ecuatoriano, en donde la supervivencia cotidiana depende de las habilidades y conocimientos básicos o especializados, los emprendedores en diversas áreas enfrentan retos que les mueven a la innovación o desaparecen. Emprender puede ser una oportunidad, pero también es el reflejo de un país donde el empleo escasea y disminuye a cada momento.

Desde un chef que le apuesta a técnicas vanguardistas, la nueva tecnología para la agricultura, la bioética en avances científicos o la robótica impartida en universidades, entre muchos avances, el país procura marcar una vía de desarrollo en donde los empresarios deben replantear sus reglas de juego, invertir en tecnología, adecuarse a los nuevos escenarios nacionales y mundiales.

Varios estudios e investigaciones, así como publicaciones respecto a los niveles de emprendimientos en el Ecuador, dan cuenta que somos un gran referente en América Latina y el mundo, por la cantidad de experiencias emprendedoras, pero que lamentablemente un gran porcentaje desaparecen en los primeros tres años.

Aliados importantes en la generación de los emprendimientos son los roles que juegan el Estado ecuatoriano a través de las políticas públicas que apuntalan procesos comunitarios, la academia, el desempeño de Organizaciones no Gubernamentales -ONGs- y la empresa privada.

Habrá que aunar esfuerzos entre todos los actores para que los ecosistemas emprendedor y empresarial continúen innovando, en una conexión no solo de supervivencia, sino de crecimiento económico sostenible para mejorar la calidad de vida de las actuales y futuras generaciones de ecuatorianos. Desde Conexión 21, Economía social sostenible, nuestro compromiso es mantener un flujo de contenidos que integren y dinamicen visiones responsables con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Los emprendedores y el peligroso chulco

Llegan los jóvenes en motos a cobrar cada día en los negocios y mercados a los clientes que pidieron un pequeño capital para inyectarlo en la compra de mercadería, pagar arriendos o adecuaciones. En una economía de guerra diaria que enfrentamos los ecuatorianos desde hace décadas, instalar un restaurante, cafetería o brindar una infinidad de productos o servicios es un desafío. Muchos acuden a los chulqueros como última alternativa, cuando se han cerrado todas las puertas y la carencia de efectivo paraliza los emprendimientos.

Si bien es cierto el consumo fluctúa por temporadas y hay fechas que nos vuelven más generosos, en donde las tarjetas revientan, se puede evidenciar que los ecuatorianos estamos consumiendo menos alimentos, gastamos poco en diversión, viajes o ropa porque el dinero escasea. Si no hay clientes los negocios quiebran y, quizás hicieron un estudio de mercado, venden buena comida y la atención es excelente. Existe una inmensa oferta de productos y servicios, pero la demanda decrece y ahí viene la desesperación de los emprendedores que acuden a los chulqueros porque creen resolver los inconvenientes más rápido.

Es importante y oportuno que la banca privada y pública que facilitan créditos a emprendedores, adapten sus mecanismos, intereses, tiempos y más condiciones, entendiendo el momento económico que vive el país. También es valioso que la banca oficial robustezca la información para volver más amigable su gestión y posicione en la conciencia social que los chulqueros son nocivos, peligrosos y los esfuerzos por levantar sus negocios se pierden pagando intereses de hasta el 20% mensual o más.

Por otro lado, siempre será más que una moda una necesidad imperiosa que los emprendedores se capaciten en marketing digital, se informen sobre tendencias de mercado y consumo. Los cursos y talleres que organizan en los municipios o las prefecturas son una buena opción, pero ya no pidan dinero a los chulqueros.

El momento para emprender

El sistema educativo tradicional colapsó hace mucho tiempo, antes de la incursión de tecnologías, redes sociales o los nuevos métodos de enseñanza que promueven un aprendizaje anclado en proyecciones futuristas del trabajo empresarial, público o independiente y las formas de generar conocimiento a través de la Inteligencia Artificial

Vivimos en una permanente. zozobra social, económica y de salud mental que golpea cotidianamente a quienes ganan un salario como a los que arriesgaron su capital y energía para despegar con un sueño posible: un emprendimiento para sostener a sus familias.

El momento propicio para emprender será cuando se evidencian, entre otras, las siguientes condiciones y características:

- Desea dar un giro a su vida porque la rutina actual parece asfixiarle y los recursos económicos escasean pese a todos los esfuerzos, así que decide incursionar en una actividad productiva, ofreciendo productos y servicios.

- Encontró un posible nicho para su idea o producto e hizo un pequeño estudio de mercado, con la familia y amigos, vecinos o zona donde pretende posicionarlo.

- Dispone de habilidades para la venta, un oficio artesanal, sabe cocinar o prepara pasteles, teje sacos o busca incursionar en el diseño gráfico y miles de posibilidades que pueda desarrollar según sus preferencias.

- Asegurarse de tener los recursos financieros necesarios o los mínimos para el despegue y elabora un plan de negocios sólido y realista.

- No hay el momento perfecto para despegar, pero es importante considerar la economía del país, tendencias de consumo y las circunstancias personales.

- Debe ser flexible para adaptarse a los cambios, riesgos y desafíos que surjan en el camino

- Por último, sentir la profunda motivación y pasión por esta nueva oportunidad para ver los resultados con calma, sólo entregando lo mejor cada día y, sobre todo, disfrutar cada día como si fuera el último.

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DiSEÑADOR WEB

MSc. Joselo Bolaños

Director conexión 21